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Terra
La Coctelera

the planets

this is marte

es el planeta roj, por que asi se ve desde la tierra. ocupa el cuarto lugar desde el sol y tarda 687 dias en dar la vualta a su alrrededor tiene inmensas llanuras y el volcan mas grande del sistema solar

this is jupiter

jupiter, the biggest planet in the solar system and the one that more satellites have, occupies the fifth place from the sun and it almost takes 12 years in giving a complete turn around to its.

this is saturno

it is the sixth planet from the sun and it almost takes 30 years in giving a complete turn around to its . it is the second bigger planet of the solar system and he / she is distinguished for their enormous rings.

this is urano

it is the seventh planet from the sun and it takes 84 years in giving a complete turn around to its. he / she has rings, but very weak . to the telescope the planet leaves cyan color.

this is neptuno

it occupies the eighth place from the sun . to some 4500 millions of kilometers of him , and it takes about 165 years in giving a turn around to its . in this planet the quickest winds in the solar system take place.

the planets

mercury is the planet thah this but it fences in the sun, it is small ma that the earth, and has many craters, as the moon.

slow 88 days in giving the complete turn in the sun.

this is venus

it is the second planet from de sun and it takes 225 days in giving a turn around to its. their size is seemed that of the earth. it is covered for many clouds that maintain it very hot.

this is tierra

this is the third planet from the sun, located some 150 millions of kilometers of him ; slow 365 days in giving a complete turn around to its. it is our planet , the only acquaintance.that has life.

derechos de los niños 2do periodo

bueno estos son solo algunos de los derechos de los niños de colombia por que en realidad son muchos profe espero que le guste por que trate de ser lo mas dinamica posible

medioevo y el mundo moderno 1 primer periodo

lo largo de la Edad Media, muchos hombres vieron su vida como siempre había sido la de sus antepasados. Otros creían que moraban en un mundo que había entrado en su senectud. Por su parte los humanistas, se obstinaban en decretaban una nueva época, una “Edad de Oro” para el mundo o para el espíritu. El placer, el goce de la vida, que había sido condenado por la Iglesia como pecaminoso en el medioevo, en los lugares donde se filtra el pensamiento humanístico se reivindica bajo el influjo de la visión pagana del mundo clásico. Pero la ostentación, extravagancia, ceremoniosidad, eran la nota común. Junto a esto, un deseo de pervivencia, el llamado sentido de la gloria, se hacía presente en los grupos dirigentes así como en el resto de la sociedad. Los símbolos y su dinámica, constituyen una pista mediante la que se desbroza la transición entre el medioevo y el mundo moderno. En este trabajo, encontrará el lector algunas reflexiones en torno al problema.

EL GRAVE PROBLEMA DE LOS INTELECTUALES

El problema de los teólogos y de la ciencia en general era Aristóteles y su implantación como autoridad. El Aristóteles averroísta se instaló en la teología a la que ahogó cada vez más en un ambiente racionalista desplazando las visiones metafísicas, iluminadas y contemplativas. Esta nueva teología racionalista comenzó a socavar el significado simbólico y espiritual del cosmos y a desequilibrar la balanza entre fe y razón: los elementos gnósticos y metafísicos del cristianismo comenzaron a disgregarse y a desaparecer gradualmente desde el siglo XIV de la estructura intelectual. El racionalismo escolástico duró poco al ser atacado por teólogos como Eckhart y Ockham, uno tratando de trascender la razón y otro negándole a ésta la capacidad de conocer lo universal. Pero la actitud de Ockham condujo al escepticismo filosófico y aparentemente liberó la ciencia física de las rémoras del peripatetismo medieval, mas esta ciencia quedó unida indisolublemente a la duda y el escepticismo, hasta hoy. Al hombre de Europa se le privó gradualmente de su derecho de trascender sus limitaciones terrestres y se le dio una visión de la naturaleza cada vez menos reflejo de lo celeste. Existe de hecho, una pérdida de la intuición, del significado metafísico y simbólico. El “renacimiento” es la época de las formas en detrimento de los contenidos: su fruto es la degradación de la ciencia medieval heredada y la instalación del escepticismo7 . Produjo un nuevo concepto de hombre y de la visión de éste sobre las cosas, hizo la verdad misma. Ya no se pensaba en que el hombre estaba “caído,” ni que sus cualidades primigenias, su capacidad de percibir, estaban mermadas tras el pecado original, como siglos de cristianismo habían inculcado. Incluso la ruptura de la unidad cristiana y el dogmatismo de las distintas sectas desde el siglo XVI contribuyeron a ello. Un antecedente es la actitud del teólogo Gerson, quien no podía admitir el sentimiento de la aniquilación absoluta de la propia personalidad en los místicos durante sus experiencias.

LA MÓRBIDA SENSIBILIDAD Y SUS VISIONES DEL MUNDO ESPIRITUAL Y RELIGIOSO

El realismo nos ha conducido a una imagen del mundo en el cual todas las cosas abstractas poseen ser y sustancia. Todo esto tuvo consecuencias: la Iglesia, siguiendo a Aurelio Agustín, enseñaba que el pecado no era un ser. Pero todas esas descripciones fantasmagóricas del pecado, el infierno, el diablo, inculcaron en los espíritus débiles e ignorantes que el pecado era una sustancia, y contagiosa. Incluso se trató de representar la vida eterna de alguna forma.

Existe una suerte de terrenalización en las representaciones de lo Divino, se trata de una mezcolanza, pero por lo bajo. En este período no es que vacile la visión cristiana de la tierra como “lugar de exilio” de los hombres, donde han de padecer y sufrir para poder regresar a su destino real, el “más allá”. Pero en los siglos XIV y XV esto adquiere unos rasgos muy peculiares. Del Cielo, del Purgatorio y del Infierno se tiene una idea muy familiar y casi inmediata. El fiel está ahora interesado en cómo vivirá allá en esos lugares cuando parta hacia ellos, porque por descontado, sabe que seguirá existiendo. La gente se imagina que continuará siendo más o menos el que es, pero en una circunstancia distinta; en el cielo supone que seguirá siendo comerciante o campesino o aristócrata en cierto modo, o por lo menos que allá también existe una jerarquía de coros. Por otro lado, cree que allá alcanzará a ver todo aquello que en su existencia física contempla en imagen o símbolo10. La época se refugia con consuelo en el mito purgatorial, que aparece como un puente hacia la salvación a pesar del terrible sufrimiento que existe en él. Pero es algo pasajero, y su éxito revela cierto agnosticismo acerca de las penas del Infierno, que al ser eternas revelaban una especie de divina venganza implacable que no resultaba muy creíble 11 .

La visión del pecado en el ámbito teológico

Pero vayamos al meollo de la cuestión: el papel del pecado en las vidas de las personas de la época; cómo suponía la Iglesia que se había desarrollado éste. La base, en este asunto, como en tantos otros, se halla en Aurelio Agustín. Su opinión, en cuanto al origen del pecado y del estado de corrupción del hombre, es bastante claro:

en el estado inicial de rectitud y justicia, Adán y Eva controlaban perfectamente todas las aspiraciones de sus cuerpos, especialmente el deseo sexual. Si el Paraíso terrenal no se hubiera desvanecido, los hombres habrían engendrado hijos “sin ninguna voluptuosidad, o con una voluptuosidad ordenada y regulada por la voluntad

Para Agustín, Adán y Eva eran inmortales mientras permaneciesen en el “Paraíso terrenal”, que era una especie de estado de conciencia absoluta. Pero la desobediencia los hizo caer en la muerte y el sufrimiento. Y esto no fue lo peor; además, perdieron esa subordinación de las pasiones a la voluntad que les había sido otorgada como un favor especial –una “gracia divina”- y desde entonces el hombre se ha vuelto un ser fragmentario, múltiple, inclinado al mal , transmitiendo esta “herencia” de una manera genética, a sus descendientes: ignorancia y concupiscencia, manifestándose esta última en un mal uso de la sexualidad, por contra de la sexualidad que Agustín atribuye al Hombre en el Paraíso terrenal. Esta transmisión de culpa es explicada con el argumento de que Adán constituía un solo hombre con su posteridad. El bautismo borraba, teórica-mente, esa culpabilidad. Pero no así los efectos de esa culpa, que hacen al hombre impotente por sí solo para conseguir la salvación; ésta adviene por encima de sus méritos y voluntad, como una gracia divina .

Esta concepción marcaría para siempre el cristianismo y en este período que tratamos, prerreformista, la ansiedad en torno a esta cuestión era sumamente aguda. Los concilios y los teólogos posteriores a Agustín se posicionaron en torno a este axioma sin negarlo, tratándolo de suavizar o dotándolo de tintes más fuertes, hasta la aparición de Tomás de Aquino en escena, quien cambia la versión del asunto del pecado original: Dios creó al Hombre mortal, ignorante y concupiscente, pero le otorgó dones para contrarrestar estas taras. Dones que le fueron sustraídos cuando éste desobedeció a Dios (teoría de la privación), según Tomás, pero no quedó esencialmente destruido por ello, posee libre albedrío y no se condena si no recibe el bautismo, como sostenían muchos teólogos (habría aquí mucha discusión acerca de lo que era considerado verdadero bautismo). En este sentido, Tomás tuvo el apoyo de Alberto Magno, su maestro, y Buenaventura, el general de los franciscanos, en su época . Pero el problema de los escolásticos medievales era que perdían de vista demasiadas veces el examen directo de los textos que los reformistas de la época consideraban básicos, como era la Biblia. Y el Génesis dice claramente:

medioevo

el mundo moderno

profe no mucho por que que sacamos con copiar tanto si no sabemos de que copiamos hay trate de hacer ,lo mejor

las cinco religiones del mundo

JUDAISMO

El término judaísmo se refiere a la religión o creencias, la tradición y la cultura del pueblo judío. Es la más antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas (junto con el cristianismo y el islam, conocidas también como «religiones del libro» o «abrahámicas», y la menor de ellas en número de fieles. Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos.

Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas contenidas en la Torá, también llamado Pentateuco, compuesto, como su nombre lo indica por cinco libros. La Torá o el Pentateuco a su vez, es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento, según el cristianismo), a los que se atribuye inspiración divina.

Juega también un papel importante en la práctica religiosa la tradición oral que, según las creencias fue entregada a Moisés junto con la Torá y conservada desde su época y la de los profetas. La tradición oral rige la interpretación del texto bíblico; la codificación y comentario de esta tradición ha dado origen a la Mishná, al Talmud y a un enorme cuerpo exegético, desarrollado hasta el día de hoy por los estudiosos. El compendio de estos textos forma la denominada Ley Judía o Halajá.

El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá. Consecuentemente, las normas derivadas de tales textos y de la tradición oral constituyen la guía de vida de los judíos, aunque la observancia de las mismas varía mucho de unos grupos a otros.

Otra de las características del judaísmo, que lo diferencia de las otras religiones monoteístas, radica en que se considera no sólo como una religión, sino también como una tradición y una cultura. Las otras religiones trascienden varias naciones y culturas, mientras que el judaísmo se considera la religión y la cultura de un pueblo específico. El judaísmo no exige de los no judíos unirse al pueblo judío ni adoptar su religión. La religión, la cultura y el pueblo judío pueden considerarse conceptos separados, pero están estrechamente interrelacionados. La tradición y la cultura judía son muy diversas y heterogéneas, ya que se desarrollaron de modos distintos en las diferentes comunidades, y cada comunidad local incorporó elementos culturales de los distintoS

CRISTIANISMO

El cristianismo es una religión monoteísta de origen judío que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios y el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo por los pecados del género humano, resucitando luego de ello.

Dentro de sus escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, llamado Antiguo Testamento por los cristianos. Por este motivo es considerada una religión abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.

Sus inicios datan del año 33 aproximadamente, cuando era considerada una secta judía al igual que otras creencias de la época. Desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV, ha influído de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras culturas a través del mundo. En la actualidad posee más de 2.100 millones de adherentes, o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del mundo.

La palabra "cristianismo" proviene del griego χριστιανους, christianóus, ‘cristiano’, la cual a su vez proviene del nombre propio Χριστός, Christós, traducción del hebreo "Mesías" que significa "Ungido". El origen del término se indica en el libro de Hechos de los Apóstoles:

existencialismo

Existencialismo

El existencialismo es un movimiento filosófico cuyo postulado fundamental es que son los seres humanos, en forma individual, los que crean el significado y la esencia de sus vidas. La corriente, de manera general, destaca el hecho de la libertad y la temporalidad del hombre, de su existencia en el mundo más que de su supuesta esencia profunda. Emergió como movimiento en el siglo XX, en el marco de la literatura y la filosofía, heredando algunos de los argumentos de filósofos anteriores como Schopenhauer, Kierkegaard, Nietzsche y Unamuno.

El existencialismo generalmente defiende la no existencia de un poder trascendental que lo determine; esto implica que el individuo es libre y, por ende, totalmente responsable de sus actos. Esto incita en el ser humano la creación de una ética de la responsabilidad individual, apartada de cualquier sistema de creencias externo a él. Según el filósofo e historiador de la filosofía Nicola Abbagnano, «Se entiende por existencialismo toda filosofía que se conciba y ejercite como análisis de la existencia siempre que por "existencia" se entienda el modo de ser del hombre en el mundo. La relación hombre-mundo es, pues, el único tema de toda filosofía existencialista (...) Los antecedentes históricos más cercanos del existencialismo son la fenomenología de Husserl y la filosofía de Kierkegaard.» Abbagnano considera pensadores fundamentales de esta corriente a Heidegger, Jaspers y Sartre

ORIGEN Y DESARROLLO

El existencialimo nace como una reacción frente a las tradiciones filosóficas imperantes, tales como el racionalismo o el empirismo, que buscan descubrir un orden legítimo de principios metafísicos dentro de la estructura del mundo observable, en donde se pueda obtener el Significado universal de las cosas. En los 1940s y 1950s, existencialistas franceses como Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Simone de Beauvoiry Daniel Lira realizaron escritos académicos y/o de ficción que popularizaron temas existenciales del tipo de la Libertad, la Nada, el Absurdo, entre otros. Walter Kaufmann describió al existencialismo como "el rechazo a pertenecer a cualquier escuela de pensamiento, el repudiar la adecuación a cualquier cuerpo de creencias, y especialmente de sistemas, y una marcada insatisfacción hacia la filosofía tradicional, que se marca de superficial, académica y alejada de la vida".

Es la filosofía de la existencia, el movimiento filosófico y humanístico europeo, identificado por la concepción según la cual "la existencia precede a la esencia" (Jean-Paul Sartre), y que se popularizó a partir de la crisis y crítica social y moral, a raíz de los estragos y dramas socio-filosóficos ocasionados por las grandes guerras europeas del siglo XX, especialmente, la segunda guerra mundial.

Al existencialismo se le ha atribuido un carácter vivencial, ligado a los dilemas, estragos, contradicciones y estupidez humana. Esta corriente filosófica discute y propone soluciones a los problemas más propiamente inherentes a la condición humana, como el absurdo de vivir, la significancia e insignificancia del ser, el dilema de la guerra, el eterno tema del tiempo, la libertad, ya sea física o metafísica, la relación Dios-hombre, el ateísmo, la naturaleza del hombre, la vida y la muerte. El existencialismo busca revelar lo que rodea al hombre, haciendo una descripción minuciosa del medio material y abstracto en el que se desenvuelve el individuo (existente), para que éste obtenga una comprensión propia y pueda dar sentido o encontrar una justificación a su existencia.

Esta filosofía, a pesar de los ataques provenientes con mayor intensidad de la religión cristiana, busca una justificación para la existencia humana. El existencialismo, de acuerdo a Jean-Paul Sartre, indica que no hay naturaleza humana. El filósofo francés indica que la existencia precede a la esencia, lo que en efecto es un ataque a la creencia religiosa, cuyo pensamiento inició con Aristóteles y culminó en Sartre, quien indica que los seres humanos primero existimos y luego adquirimos sustancia; es decir, sólo existimos y mientras vivimos, vamos aprendiendo de los demás humanos que han inventado cosas abstractas, desde Dios hasta la existencia de una naturaleza humana previa.

Heidegger

El alemán Heidegger rechazó que su pensamiento fuera catalogado como existencialista. El equívoco provendría, según los estudiosos, de la lectura e interpretación del primer gran tratado del filósofo, "Ser y tiempo". En verdad, allí se plantea que el objetivo de la obra es la búsqueda del "sentido del ser" -olvidado por la filosofía desde sus inicios-, ya desde los primeros parágrafos, lo cual con propiedad no permitiría entender el trabajo -como expresa el autor- como "existencialista"; pero Heidegger, luego de esa especie de anuncio programático entiende que es previa a la buscada ontología o dilucidación del ser, una "ontología fundamental" y al consagrarse a ella con método fenomenológico, se dedica a un análisis descriptivo pormenorizado y excluyente de la "existencia humana" o "Dasein", con una hondura y una originalidad, inéditas en la historia del pensamiento occidental, siguiendo el método fenomenológico de Edmund Husserl. Con posterioridad, el resto de su obra, que seguirá al primer tratado mencionado, publicado en 1927, se ocupará de otros asuntos en los que ya no se transparenta la temática "existencial". Esta aparente ruptura con el hilo conductor de su pensar primero, será un hiato en su discurso que el filósofo no aceptará nunca como tal... Pero muchos críticos la denominarán: "el segundo Heidegger".

La característica principal del existencialismo es la atención que presta a la existencia concreta, individual y única del hombre, por lo tanto, en el rechazo de la mera especulación abstracta y universal.

El tema central de su reflexión es precisamente la existencia del ser humano, en términos de estar fuera ( a saber, en el mundo), de vivencia, y en especial de pathos o temple de ánimo. En expresión de Heidegger: «el-ser-en-el-mundo».

Heidegger, en efecto, se caracteriza, según algunos, por su firme pesimismo: considera al ser humano como yecto (arrojado) en el mundo; el Dasein se encuentra arrojado a una existencia que le ha sido impuesta, abandonado a la angustia que le revela su mundanidad, el hecho de que puede ser en el mundo y que por consiguiente, ha de morir. Sartre, siguiendo a Heidegger, también dista de caracterizarse por un estilo y discurso optimistas; plantea, al igual que Heidegger, al ser humano no tan sólo como yecto, sino como pro-yecto: un proyecto en situación. No obstante, estas posturas no tienen que comprenderse necesariamente como pesimistas; para Sartre la angustia de un alma consciente de encontrarse condenada a ser libre, significa tener en cada instante de la vida, la absoluta responsabilidad de renovarse; y de este punto parte Gabriel Marcel para sustentar una perspectiva optimista, que le lleva a superar cualquier oposición entre el hombre y Dios, en contradicción con la concepción atea de Sartre.

El parrafo anterior es tendencioso, por cuanto grandes pensadores del existencialismo, como Kierkegaard, Marcel, Unamuno y Buber estan incertos en la religion cristiana y concilian perfectamente la importancia de la existencia individual, la libertad y las relaciones interpersonales con la existencia de Dios y la gracia.

El existencialismo encuentra su antecedente más significativo en el filósofo danés Søren Kierkegaard (1813-1855), llamado el "padre del existencialismo", quien influyó en el filósofo francés Sartre. Ya avanzado el siglo XX, esta corriente filosófica fue desarrollada (nunca de manera sistemática, aunque su popularidad creció después de los problemas morales y éticos que trajo consigo la segunda guerra mundial, aparte del miedo provocado por la bomba atómica) -y terminó por encuadrarse dentro del llamado irracionalismo filosófico- por pensadores y novelistas de tanto renombre como los franceses Jean-Paul Sartre y Gabriel Marcel, el argelino Albert Camus y el alemán Martin Heidegger. Albert Camus, existencialista, se dedicó a demostrar a través de sus ensayos y novelas el absurdo del mundo.

SARTRE

"El existencialismo ateo que yo represento (...) declara que, si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre o, como dice Heidegger, la realidad humana. ¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho. Así pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla. El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia. El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo. Es también lo que se llama la subjetividad, que se nos echa en cara bajo ese nombre. Pero ¿qué queremos decir con esto, sino que el hombre tiene una dignidad mayor que la piedra o la mesa? Pues queremos decir que el hombre empieza por existir, es decir, que empieza por ser algo que se lanza hacia un porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia el porvenir. El hombre es ante todo un proyecto, que se vive subjetivamente, en lugar de ser un musgo, una podredumbre o una coliflor; nada existe previamente a este proyecto; nada hay en el cielo inteligible, y el hombre será, ante todo, lo que habrá proyectado ser. No lo que querrá ser. Pues lo que entendemos ordinariamente por querer es una decisión consciente, que para la mayoría de nosotros es posterior a lo que el hombre ha hecho de sí mismo. Yo puedo querer adherirme a un partido, escribir un libro, casarme; todo esto no es más que la manifestación de una elección más original, más espontánea de lo que se llama voluntad. Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es; yo opino que es real el motivo o causa del ser."

LAS TRES ESCUALAS DE EXISTENCIALISMO

En términos de la existencia e importancia de Dios, hay tres escuelas de pensamiento existencialista: el existencialismo ateo (representado por Sartre), el existencialismo cristiano (Kierkegaard) y el agnóstico (Camus, Heidegger) cuya propuesta es que la existencia o no de Dios es una cuestión irrelevante para la existencia humana: Dios puede o no existir. Y el problema, tan sólo por tener una idea firme, no soluciona los problemas metafísicos del hombre. Heidegger se distancia expresamente de Sartre en su Carta sobre el humanismo. Buytendijk, psicólogo cercano a Heidegger, admite ser existencialista. Merleau-Ponty es gran representante de la corriente, aunque manteniendo más nexos con la fenomenología de Husserl. Martin Buber, por su parte, representa a una corriente de existencialismo judío muy influida por el hasidismo. Mientras que Gabriel Marcel y Jacques Maritain son encuadrables dentro de un "existencialismo cristiano" no tanto de línea kierkegaardiana sino más bien jasperiana/mounierista (filosofía de la existencia y personalismo).

EXISTENCIALISMO